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  • A.M.A

Dilema entre aislamiento y distanciamiento social. La transformación es el camino. Y es ahora!

Sólo perduran en el tiempo las cosas que no fueron del tiempo.“ (Jorge Luis Borges, libro La rosa profunda)

Esta pandemia azota a todos los países del mundo. Mucho más a aquellos con debilidad económica como el nuestro. Con una endeble estructura laboral desde hace décadas, que supo aumentar la informalidad de una forma dramática y con un crónico déficit fiscal.

Y con un gran defecto: la compulsión cleptocrática y la inflación. Habrá interrelación?

Y si bien el virus no discrimina, si lo hace a los efectos que produce en algunos sectores económicos. Hemos identificados a los sectores del turismo, comercio, restaurantes y transporte como los más afectados, de acuerdo a los datos del BID-SIMS para 18 países de América Latina y el Caribe.

Las pandemias nos llevan irremediablemente a plantear las crisis de un modo interdisciplinario: se trata de repensar el transporte ciudadano, la educación, los grandes centros urbanos, y hasta el modelo productivo. El impacto de esta exclusión en el movimiento económico está siendo brutal. El sector agroindustrial es el que más tiene para ganar pues siempre se necesitan los alimentos. Por ello no debemos empecinarnos en volver a castigar y a enjaular a este sector. Es nuestro salvador!

La cuarentena nos ha sido explicada como una medida indispensable para acondicionar nuestro frágil sistema de salud y para aplanar la curva de contagios.

Esta curva está comenzando a variar. No sabemos cuándo llegará el temido pico de la pandemia.

Escuchamos a nuestro Presidente, acompañado por dirigentes propios y ajenos, proporcionar recomendaciones, instrucciones para esta cuarentena social, obligatoria y preventiva.

Nos pide especialmente NO INNOVAR.

También nos pide, con mucho acierto, responsabilidad para cumplir con el distanciamiento social, lavado de las manos, uso de barbijos.

Para cuidarnos y cuidar al otro. Esto es la base de la solidaridad y de la fraternidad.

Ahora bien, queremos alertar que la contracara de la pandemia, no resiste un bozal.

Tenemos el derecho a pensar distinto, a expresarnos y a hablar.

Es por esto que les digo a los gobernantes :

1. Necesitamos testeos y más testeos. Es el cinturón de seguridad para empezar a salir y a producir.

2. Necesitamos vislumbrar un rumbo, un camino a seguir, que nos saque de este estado de angustia atemporal.

Qué estrategia económica, laboral y educativa vamos a implementar durante esta pandemia?

Cómo vamos a actuar después?

¿Podremos tener un plan quinquenal que incluya desde acceso a guarderías maternales hasta la exportación de nuestros productos?

¿Podremos contar con una financiación accesible para la producción y el trabajo?

Se está analizando qué frecuencia de banda ancha necesitamos, que garantice conectividad para las videoconferencias, indispensables para inclusión educativa y laboral?

Necesitamos un país capaz de transformar la crisis en oportunidad y capaz de recuperar la esperanza.

No debería haber encrucijada entre salud y economía.

Ambas hacen a nuestras vidas. Y están interrelacionadas.

La concordia entre los argentinos justificará cualquier esfuerzo por parte de la dirigencia. Es un deber constitucional.

Sumemos a economistas, empresarios, productores agropecuarios, educadores, sindicalistas, cultos,científicos.

Necesitamos encontrar, no solo la salida de la cuarentena, sino alternativas para transformarnos ahora, en plena cuarentena.

Que sea el comienzo de una sanación como país. Y para ello, no hay dudas de que la primera medida debiera ser erradicar la corrupción.

Hagamos acuerdos que condenen severamente la cleptocracia.

El ser decente no debe ser percibido como un castigo.

Repensemos la carga ambiental e impositiva.

Argentina se debe una nueva ley impositiva que revea las cargas de los contribuyentes.

3. Trabajar es la única forma de recuperación. En definitiva, "los costes humanos son siempre también costes económicos y las disfunciones económicas comportan igualmente costes humanos " ( Ibid, 101, Laudatio Si)

Entendemos que vamos convivir con este virus por un buen tiempo más.

Es por ello, que si bien algunos sectores empezarán a recuperarse, otros van camino a desaparecer. Pero también surgirán otros nuevos.

Propongamos programas temporales que protejan los empleos formales y desincentiven despidos masivos.

No es poniendo más carga sobre los empleadores, sino que buscando alivios compartidos. Para rescatar el empleo formal varios países han implementado medidas de trabajo compartido (Kurzarbeit o short-time work).

Pensemos en programas de subsidios condicionados a la capacitación laboral y a los programas de empleo temporal. En especial para los trabajadores informales y desempleados.

Diseñemos estrategias innovadoras, como el cruce de distintas bases de datos administrativos o por el boca a boca barrial ( radio, iglesias, merenderos).

En los hechos, depender de la paga del Estado, convierte al desempleado en un “ empleado público temporal”.

Dicha asistencia debería ser complementada por programas de capacitación e intermediación laboral.

Por ello y para transformar su realidad, el modelo que ofrece transferencias económicas condicionadas a la capacitación como el “cash for training” resulta una alternativa al seguro de desempleo en contextos de alta informalidad.

Instalemos estos programas para operar a nivel municipal. Bien diseñados, pueden brindar suficiente protección, adecuada capacitación y salida laboral con recomendación.

“Adoptar políticas laborales pertinentes puede además mitigar la aparición de propuestas populistas que tengan impactos negativos en el largo plazo”, alerta el BID en su página 4 de la introducción

“¿Cómo proteger los ingresos y los empleos? Posibles respuestas al impacto del Covid-19.

4. Por qué no pensar en nuclear a los trabajadores en Cámaras de Oficios como la "Handwerkskammern” de Alemania. Cada Cámara provincial/municipal, nuclea electricistas, soldadores, vendedores, plomeros, diseñadores, floristas, carniceros, escenógrafos, instrumentistas, zapateros, etc.

Aprovechemos el ahora para diseñar programas de oficios con orientación, con exámenes ante un Tribunal de Maestros del rubro en cuestión y que luego facilite su recomendación.

En Alemania existen más de 300 oficios con su respectiva currícula y habilitación, ocupando el doble de personal que la industria. Cada oficio necesita de una capacitación de 2 años.

Este "impasse" es una buena oportunidad para diseñar soluciones para aquellas realidades que destruyen al individuo.

5. Y por último, señores gobernantes, empresarios, periodistas: escuchen a nuestras mujeres!

Escribimos, nos manifestamos en redes, deliberamos, consensuamos.

Organizamos acciones productivas, pero no encontramos escucha activa.

A veces siento, que la voz de la mujer está a la deriva. Muy pocas mujeres son convocadas como panelistas en programas de opinión. Y menos aún en mesas de negociaciones.

A que se debe está falta de consideración?

Trabajemos juntos, hombres y mujeres, para una dignidad global, con conciencia fraterna y ambiental.

Esto es lo que debe perdurar.

Y el momento es ahora!

Cornelia Schmidt Liermann

DNI 16.939.470

Vicepresidente de la Red de Mujeres Humanistas de Latinoamérica

Miembro de AMA

Diputada Nacional (MC)

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